El hombre en busca de sentido – V.Frankl

Del apartado TRANSITORIEDAD DE LA VIDA pág 148 del libro.

«Los hechos que parecen robarle el sentido a la vida incluyen no sólo el sufrimiento o la angustia, sino también la muerte. Jamás me cansaré de repetir que el único aspecto verdaderamente transitorio de la vida es lo que en ella hay de potencial. Ahora bien, lo potencial, al actualizarse, se convierte en realidad, se hace real. Todo lo real se guarda y se archiva en el pasado, de donde se le rescata y se le preserva de la transitoriedad. Pues nada del pasado está irremediablemente perdido: todo se almacena en él irrevocablemente. De lo dicho se desprende que la transitoriedad de nuestra existencia en modo alguno la vuelve carente de sentido; por el contrario, espolea nuestra responsabilidad si comprendemos que las posibilidades son esencialmente transitorias. Es decir, de las múltiples posibilidades presentes en cada instante, es el hombre quien condena a algunas a no ser y rescata a otras para el ser. ¿De esas diversas posibilidades, cuál se convertirá, por la elección del hombre, en una acción imperecedera, en una «huella inmortal en la arena del tiempo»? En todo momento el hombre debe decidir, para bien o para mal, cuál será el monumento de su existencia.

Con frecuencia el hombre sólo observa la rastrojera de lo transitorio y pasa por alto el fruto ya granado del pasado, donde han quedado cincelados los valores, todos su gozos y sufrimientos. De ahí, el hombre puede recuperar las acciones de su pasado. Nada puede deshacerse y nada puede volverse a hacer. Haber sido es la forma más segura de ser

No puedo evitar el paralelismo con la blockchain, en el que un algoritmo matemático actuando en el papel del tiempo, acuña un hash en un bloque, un eslabón inmutable e identificabe, encriptado y anónimo para muchos, pero accesible y compartido por todos.

La pregunta que flota en el aire es ¿centralizado o descentralizado?